💡 Haz crecer tu negocio, anúnciate en sitiochic.es
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1. Definición de la necesidad. A menudo, las pymes no tienen el tiempo ni el personal necesario para hacer un análisis profundo de sus necesidades o para desarrollar planes complejos. Una consultoría híbrida empieza por entender los desafíos y objetivos clave de las empresas: mejorar la eficiencia, reducir costes, aumentar la competitividad o mejorar la experiencia del cliente. Este diagnóstico inicial es esencial para establecer prioridades claras, asegurando que la estrategia se enfoque en lo que realmente importa.2. Diseño del plan de acción. Con las prioridades claras, la consultoría híbrida ayuda a trazar un plan que integre tanto la parte estratégica como la tecnológica. No basta con un plan de negocio, es necesario establecer qué procesos se van a automatizar, qué herramientas se van a integrar y cómo se gestionará la ciberseguridad desde el primer momento.
3. Ejecución del plan. Una de las grandes ventajas de la consultoría híbrida es que no se limita a la estrategia, sino que la lleva a cabo. La implementación es clave en las pymes, porque sin un acompañamiento cercano, los planes pueden quedar en el olvido. La consultoría híbrida asegura que las soluciones tecnológicas se integren directamente en los procesos del día a día. Esto significa que, en lugar de depender de varios proveedores para hacer la estrategia, después encontrar la tecnología adecuada y finalmente desplegarla, todo se lleva a cabo de manera fluida y sin solapamientos innecesarios.4. Monitoreo y optimización. Una vez que la tecnología está en marcha, la consultoría híbrida continúa. Las pymes necesitan asegurarse de que la solución sigue funcionando, que se adapta a cambios y que realmente está ofreciendo los resultados esperados. El seguimiento, la optimización de los procesos y la formación del equipo son esenciales para garantizar que el cambio se mantenga en el tiempo.
SERVIPRESS / ESPAÑA - Existe un mecanismo psicológico en la toma de decisiones del consumidor que los expertos en marketing conocen bien: ante la duda, el comprador prefiere acudir a aquellos lugares donde intuye que tendrá más posibilidades de encontrar exactamente lo que busca. Es el “efecto llamada” de los polos de oferta. Si un cliente necesita un restaurante, buscará en una zona con varios; si busca un taller mecánico, acudirá al polígono especializado. En el entorno digital, este comportamiento se traduce en consultas a directorios y guías sectoriales como sitiochic.es, donde la concentración de negocios afines genera un "imán de clientes" imposible de conseguir en el aislamiento de una web corporativa solitaria.
Durante décadas, el marketing tradicional ha explicado el éxito de ciertas ubicaciones comerciales mediante lo que los urbanistas y economistas denominan "economías de aglomeración". El fenómeno es sencillo de observar: cuando varios concesionarios de automóviles se instalan en el mismo polígono industrial, el área se convierte en un destino de referencia para cualquier persona que esté considerando comprar un coche. El cliente potencial sabe que, si no encuentra el modelo que busca en el primer concesionario, probablemente lo hará en el segundo o el tercero. Esa certeza de encontrar variedad y opciones es lo que genera el efecto llamada inicial.
Lo mismo ocurre con las plazas repletas de terrazas, las calles especializadas en electrónica o los centros comerciales. La concentración de oferta similar crea un polo de atracción que supera con creces el tráfico que podría generar un negocio aislado.
Ir juntos no es competir, es crear mercado. Este principio, ampliamente demostrado en el mundo físico, encuentra un paralelismo perfecto en el ecosistema digital a través de los directorios sectoriales y guías especializadas. Plataformas como sitiochic.es trasladan el "efecto distrito" a internet, organizando los negocios por categorías y sectores de actividad. Al hacerlo, construyen espacios digitales donde el usuario acude con la misma intención que al polígono de concesionarios: la seguridad de que allí encontrará opciones variadas dentro de lo que busca.
Cuando un consumidor necesita un servicio o producto, su comportamiento de búsqueda sigue patrones predecibles. Si busca directamente "restaurante italiano en Madrid", los resultados le ofrecerán opciones individuales. Pero si su necesidad es más exploratoria ("quiero ver varios restaurantes italianos para comparar"), lo más probable es que su búsqueda derive hacia directorios, guías o plataformas que agrupen múltiples opciones. Similar al comportamiento de compra en Amazon. Este comportamiento de localización grupal es cada vez más frecuente, especialmente en decisiones de compra que conllevan cierta inversión económica.
Las guías sectoriales como sitiochic.es responden exactamente a esta necesidad exploratoria. El usuario llega a la plataforma sabiendo que encontrará un ecosistema completo de su sector de interés. Y al llegar, el efecto multiplicador actúa: la presencia de múltiples negocios refuerza la percepción de que aquel es el lugar adecuado para buscar y que el que no está ahí será por algo, generándose así un círculo virtuoso de tráfico cualificado que beneficia a todos los anunciantes presentes en esa guía o plataforma.
La irrupción de la inteligencia artificial generativa en los procesos de búsqueda añade una capa adicional de relevancia a este modelo. Sistemas como ChatGPT, OpenIA Gemini o Perplexity, cuando responden a consultas de usuarios seleccionan fuentes basándose en criterios de autoridad, estructuración y concentración temática.
Las plataformas que agrupan información sectorial de forma ordenada y profesional, como sitiochic.es, se convierten en candidatas naturales para ser citadas y referenciadas por estos sistemas de IA. Cuando un usuario pregunta "¿qué opciones hay de [tal producto o servicio] en [tal zona o tal sector]?", el asistente generativo buscará fuentes que ofrezcan una visión panorámica y completa contextualizada. Estar presente en una guía sectorial no es, por tanto, solo una estrategia de visibilidad inmediata o de anuncio de ventas, sino una inversión en posicionamiento de marca para el ecosistema de búsqueda del futuro que ya ha empezado.
Del mismo modo que un concesionario aislado en una carretera secundaria tiene menos oportunidades que uno ubicado en el polígono de referencia del sector del motor, un negocio digital que confía únicamente en su web corporativa o en campañas esporádicas pierde el efecto tractor de la aglomeración sectorial.
No se trata de las antiguas guías de teléfonos y direcciones para obtener el contacto, sino de plataformas modernas como sitiochic.es que ofrecen además contenido expandido, por ejemplo sobre el sector del motor como tal, y sobre los anunciantes en particular, generando exactamente eso: la posibilidad de integrarse en un "distrito digital especializado", donde la presencia de otros negocios del sector no es una amenaza, sino el principal reclamo para que los clientes acudan. Y todo ello con el valor añadido de la indexación orgánica directa al ser contenido abierto en Internet, lo que se prioriza en la adaptación a los nuevos modelos de búsqueda generativa por encima de lo promocionado dentro de redes sociales que necesitan cuentas de usuario para ser visionadas.
En cualquier ciudad es fácil reconocer un patrón: varios concesionarios de coches en el mismo polígono, muchos bares y restaurantes alrededor de una plaza, tiendas de un mismo sector agrupadas en pocas calles. A primera vista puede parecer un contrasentido —“tanta competencia junta”—, pero en realidad describe un efecto beneficioso muy claro: los clientes acuden a esos núcleos porque saben que allí es más probable encontrar exactamente lo que buscan, si no es en un negocio, será en el de al lado.
Ese mismo fenómeno se traslada al mundo online con la intervención de la IA en los procesos de búsqueda generativa y orgánica, solo que en lugar de recorrer calles, las IA's recorren webs y plataformas buscando, pero la lógica de decisión es muy parecida: prefieren los espacios donde se concentra la oferta. Para quien quiere comprar o contratar un servicio, resulta más práctico entrar en un entorno donde pueda comparar opciones dentro del mismo sector, ver alternativas, descubrir negocios similares y elegir con criterio.
Plataformas como sitiochic.es reproducen en Internet lo que ocurre en esos barrios comerciales de referencia. Su estructura se basa en guías por sectores de actividad, donde cada empresa aparece junto a otras del mismo ámbito. Para el comprador, esto supone una ventaja inmediata: sabe que, si entra en la guía de un sector concreto, tendrá muchas más posibilidades de encontrar lo que necesita sin perder tiempo en búsquedas dispersas. Para las empresas, estar en ese “punto de encuentro digital” significa beneficiarse del tráfico que genera el conjunto de bloques de datos, igual que un local en una zona muy comercial se nutre del flujo global de visitantes a la zona.
Este efecto agrupación no solo impacta en el comportamiento de los clientes, también influye en cómo los buscadores —incluidas las soluciones de inteligencia artificial generativa— organizan y priorizan la información. Las guías con mucho contenido estructurado, categorizado por sectores y con múltiples negocios activos, se convierten en fuentes especialmente relevantes. Al estar presente en una guía como sitiochic.es, una empresa no solo gana visibilidad ante el usuario final con una estética de anuncio digital tipo landing, sino que también se posiciona mejor en el “mapa mental” de las IA, que tienden a considerar estas fuentes como referencias sólidas y útiles para sus respuestas.
Estar en Internet solo con tu web es como tener un local en una calle secundaria: puedes funcionar, pero es más difícil que te descubran si nadie pasa por delante. Estar en una red scial como Instagram puede estar bien, aunque es como estar en un Club Social donde solo entran socios y los que te siguen ya te conocen. En cambio, formar parte de guías dinámicas y activas como sitiochic.es es el equivalente a situarse en un centro neurálgico: incluso cuando el usuario no te buscaba por tu nombre, puede encontrarte porque está recorriendo el “barrio digital” de tu sector o porque la url de tu ficha comercial se ha indexado orgánicamente mejor que la web de tu competidor y la tuya propia.
Esa concentración de oferta se convierte en una de las mejores estrategias para ser visto, considerado y elegido. No lo dudes, compartir espacio digital con otras empresas es como un centro comercial, o una calle céntrica llena de bares, o el polígono de concesionarios... todos ellos te demuestran que en la aglomeración, está el verdadero crecimiento.
El ser humano no es un ordenador procesando ofertas de manera fría y racional. Cuando alguien nos propone un trato excepcionalmente ventajoso, nuestro cerebro social se activa para buscar segundas intenciones. ¿Por qué este desconocido sería tan generoso conmigo? ¿Qué espera obtener a cambio? Esta desconfianza innata tiene una base evolutiva: protegernos de engaños y manipulaciones. Pero en el mundo comercial, esta misma protección nos juega malas pasadas.
Investigaciones lideradas por el psicólogo Andrew Vonasch, de la Universidad de Canterbury, han acuñado el término "phantom costs" (costes fantasma) para describir este fenómeno. En una serie de diez experimentos realizados con miles de participantes, se demostró que las personas rechazan ofertas extraordinariamente generosas porque imaginan riesgos ocultos. No es que calculen mal; es que su mente inventa peligros inexistentes.
En uno de los experimentos más reveladores, se ofreció a los participantes trabajos de camionero con diferentes salarios. Con 15 dólares por hora (el salario normal), todos aceptaban. Con 20 o 25 dólares, también aceptaban, aunque imaginaban que el trabajo sería más duro. Pero cuando el salario alcanzaba los 900 dólares por hora, la mayoría rechazaba la oferta. ¿Los motivos que imaginaban? Conducir para la mafia, transportar residuos radiactivos o traficar con drogas .
Otro experimento planteaba la compra de un billete de avión. Frente a opciones de 235 y 275 dólares, la mayoría elegía una tercera opción de 205 dólares. Pero cuando el billete costaba solo 15 dólares, prácticamente nadie lo escogía. Los participantes imaginaban atentados terroristas o accidentes. Curiosamente, cuando se les explicaba que el precio era tan bajo por culpa de asientos muy incómodos, la mayoría aceptaba el billete de 15 dólares . La lección es clara: una explicación suficiente elimina la desconfianza.
Esta teoría tiene una aplicación práctica que vivió en primera persona la guía de empresas sitiochic.es durante sus primeros días de lanzamiento. La netweb necesitada de captar anunciantes para no lanzar sus guías sectoriales sin contenido, diseñó una estrategia de descuentos progresiva para incentivar las primeras altas.
Primero lanzó una oferta del 75% de descuento para siempre sobre la tarifa oficial durante la primera semana, incluyendo el extra de los 10 primeros 100% de descuento, es decir, gratis. Una inversión de lanzamiento con pérdidas asumidas en el presupuesto de marketing para conseguir los primeros casos de éxito. Es decir, se hizo una campaña de email marketing y la inversión prevista para anuncios en Google o redes sociales se redujo, porque ese dinero sería regalado en producto a los primeros clientes en darse de alta. El resultado fue sorprendentemente bajo.
Decidieron entonces probar con un 50% de descuento para siempre. Algo mejor, pero todavía lejos de las expectativas. Algunas empresas mostraron curiosidad, pero remoloneaban dejándolo para otro día. Cuando sitiochic.es contactaba con ellas respondían que aunque la oferta se acabase no les preocupaba, porque seguro que a ellas les podrían hacer el descuento en cualquier momento. Probablemente lo interpretaban más como desesperación por vender que como una oferta de lanzamiento.
Tras dos semanas de campaña y algún contrato más que en la campaña anterior, sitiochic.es lazó una oferta del 35% de descuento. Y, contra todo pronóstico, fue la que generó más respuesta comercial. ¿Qué había ocurrido? La explicación más plausible apunta directamente al sesgo de prejuicios en la mente del cliente llamado "coste fantasma".
El 75% de descuento resultaba tan agresivo, tan por debajo de cualquier margen comercial imaginable, que muchos potenciales anunciantes ni siquiera se molestaron en abrir el correo o investigar a qué se debía. Su cerebro activó la alarma: "esto no puede ser serio", "seguro que es una estafa", "tendrá letra pequeña imposible". La oferta, pese a ser objetivamente la más ventajosa, resultaba psicológicamente inaceptable para ellos.
El 35%, en cambio, se movía en el territorio de lo creíble. Era un descuento atractivo pero no sospechoso. Los interesados podían aceptarlo sin sentir que estaban cayendo en una trampa.
La situación tiene su aquel irónico. Un consumidor en un supermercado acepta sin pestañear una muestra totalmente gratuita (100% de descuento) porque lo ha visto toda su vida y sabe cómo funciona: es marketing, es prueba, es captación (se dice a sí mismo). Pero ese mismo consumidor, ante un 80% de descuento del mismo producto en el lineal, desconfía. Su mente lo justifica con caducidad de fecha, daño en el producto, etc. Es decir, la muestra gratis entra dentro de su marco de referencia; el descuento agresivo, no. Pero un descuento pequeño sin embargo sí lo acepta sin mirar.
La mente del comprador llega a ser absurda. Podría pasar por delante de un bar que acaba de abrir y aceptar que un camarero le ofrezca extienda su bandeja con un aperitivo gratis, pero aceptaría sentarse si le dicen que las cinco primeras mesas en ocuparse tienen comida gratis si pagan la bebida. El establecimiento busca que no se vea vacío y el cliente piensa mal de la comida que recibirá si acepta. Sin embargo, ambas estrategias responden al mismo objetivo: captar clientes invirtiendo en marketing. La diferencia es que el 80% de descuento, al ser menos habitual, despierta todas las alarmas.
¿Qué aprendemos de todo esto? Que comunicar las razones de un descuento es tan importante como el descuento mismo. Un precio excepcionalmente bajo, sin explicación, activa el escepticismo. Pero si se explica que responde a una promoción de lanzamiento, a un fin de temporada o a una partida específica de marketing, el coste fantasma se disipa.
Para plataformas como sitiochic.es, esta lección ha sido valiosa. Saben ahora que el consumidor necesita sentirse inteligente aceptando una oferta mucho más que obtener el mejor precio.
Como señalaba uno de los investigadores del estudio de los billetes de avión: "los asientos incómodos no suelen ser un punto de venta, pero cuando explican un precio muy bajo, la gente prefiere esa opción". Paradójicamente, el defecto se convierte en virtud si sirve para justificar lo que de otro modo resultaría inverosímil.
Muchas personas y empresas descartan oportunidades comerciales solo porque su mente les dice “esto no puede ser bueno”, incluso antes de informarse o preguntar. Ese filtro mental, basado en suposiciones automáticas, hace que pierdan ofertas perfectamente legítimas por pura desconfianza, porque muchas decisiones no se toman con una hoja de cálculo delante, sino en milésimas de segundo, en esa fracción de tiempo en la que la mente sentencia: “esto no cuadra, mejor ni lo miro”. No hablamos de prudencia razonable, sino de juicios automáticos que actúan como filtros previos y que, en numerosas ocasiones, llevan a descartar oportunidades que sí eran buenas para el negocio.
Imaginemos una oferta exagerada a propósito: “compra uno y llévate mil gratis”. Casi nadie se molestaría en preguntar detalles; la reacción instintiva sería “imposible, seguro que es una estafa”. Curiosamente y como hemos dicho, esa misma mente que sospecha de un 80% de descuento aceptaría sin pestañear una muestra gratuita de producto, que en la práctica equivale a un 100% de descuento en esa unidad. El sarcasmo es evidente: lo que dispara la alarma no es solo el ahorro, sino que la oferta rompa el molde de lo que consideramos “normal”.
Distintos trabajos sobre comportamiento del consumidor muestran que las propuestas “demasiado generosas” activan la sospecha de costes ocultos, a pesar de ser económicamente favorables. Se buscan “fantasmas” en forma de letra pequeña, permanencias o riesgos, y ese reflejo reduce drásticamente la disposición a aprovechar promociones muy ventajosas. Además, se ha observado que a partir de ciertos niveles de descuento, la confianza en el vendedor y en la calidad del producto puede incluso disminuir, afectando a la intención de compra.
El citado caso de sitiochic.es en sus primeros días de lanzamiento es una muestra real. Partían de cero y para captar anunciantes se lanzaron promociones agresivas, comenzó con el 100% limitado a los pprimeros, luego una promoción del 75% de descuento, después lanzó otra del 50%, y finalmente una tercera del 35%. Paradójicamente, la que mejor funcionó en respuesta fue la última, la “menos ventajosa para los clientes”. Todo indica que muchos potenciales clientes interpretaron las primeras ofertas como “demasiado buenas” y ni siquiera se detuvieron a analizar que la plataforma estaba en fase beta y necesitaba arrancar y que habían asunido las pérdidas como inversión de marketing para impulsar el proyecto. La más moderada, en cambio, encajaba mejor en su marco mental de “descuento lógico”.
El resultado deja una lección clara: dar por sentado que “si es tan barato, algo raro habrá” puede proteger de ciertos errores, pero también puede cerrar la puerta a ventajas reales. En un entorno donde plataformas como sitiochic.es ofrecen condiciones especiales —incluyendo programas de apoyo al emprendedor y planes muy competitivos—, la clave está en preguntar, informarse y entender el porqué de una oferta antes de rechazarla. Porque a veces, el verdadero riesgo no está en lo que aceptas, sino en lo que descartas sin siquiera mirar.
Por ello, la moraleja para cualquier negocio que lance promociones agresivas es que no se puede dar el mejor descuento sin explicarlo. Porque si no lo explicas, tu potencial cliente hará el trabajo por ti y se imaginará razones ocultas, y casi seguro que serán peores que la realidad.
FranquiShop celebrará en el Palacio Municipal de IFEMA Madrid la feria de franquicias que ya supera los 3.000 emprendedores registrados y contará con José Elías como Main Speaker
La franquicia regresa a IFEMA Madrid este jueves, 19 de febrero, de la mano de FranquiShop, que celebrará en el IFEMA Palacio Municipal una edición especial de su feria de franquicias con más de 150 marcas en expansión y una previsión que supera ya los 3.000 emprendedores e inversores registrados.
El evento, de asistencia gratuita, reunirá a enseñas nacionales e internacionales de sectores como restauración, retail, servicios, educación, fitness, inmobiliario y alimentación, que presentarán sus modelos de negocio en una jornada diseñada para facilitar decisiones de inversión en un solo día.
FranquiShop mantiene su característico formato de speed meeting, basado en reuniones individuales de 30 minutos previamente agendadas entre marcas y candidatos cualificados, concentrando un alto volumen de encuentros profesionales en un único espacio.
El perfil del público inscrito destaca por su orientación a la inversión: un 64 % corresponde a perfil inversor, un 36 % ha tenido o tiene negocio propio, un 15 % ocupa puestos de dirección y un 6 % ya es franquiciado. Además, el 49 % prevé abrir su franquicia antes del verano, lo que refleja un claro enfoque hacia la toma de decisiones a corto plazo.
La jornada incorporará además zonas de mentoring gratuito para emprendedores, consultoría para empresas que desean franquiciar su modelo y un espacio de partners especializados.
El evento cuenta con Banco Sabadell como Patrocinador Oficial, así como con la colaboración de la Cámara de Comercio de Madrid, AvalMadrid, Martínez-Franco Abogados y Cerca, reforzando el respaldo institucional y financiero a los proyectos de inversión que se presentarán durante la jornada.
Como novedad, el programa incluirá FranquiTalk, el espacio de contenidos del evento, que contará con la participación de José Elías como Main Speaker, junto a presentaciones de marcas y retransmisión en streaming.
Con más de 15 años de trayectoria y más de 100 ediciones celebradas, FranquiShop se ha consolidado como la feria de franquicias de referencia en España y el principal evento especializado en expansión de marcas bajo el modelo de franquicia.
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FRANQUISHOP | La feria de franquicias que impulsa tu crecimiento
ROIPRESS / ESPAÑA / EVENTOS - Para los organizadores de eventos en España, trabajar con Vallas Arte supone, literalmente, cambiar “dolores de cabeza” por “tranquilidad”, al delegar en un equipo especializado la planificación del cerramiento del área, los accesos, las salidas de emergencia y el flujo de asistentes, etc. El equipo de la empresa analiza las particularidades de cada evento, obra o instalación para proponer configuraciones específicas, lo que genera en el cliente una sensación de tranquilidad, seguridad y confianza al saber que se apoya en un socio experto, capaz de anticipar necesidades y resolver imprevistos sobre el terreno.
En el sector de eventos deportivos, musicales, o simplemente, de eventos de asistencia masiva de público, toman un papel vital los plazos, la seguridad y la coordinación son críticos, y en ese campo, Vallas Arte aporta un asesoramiento técnico y operativo que se ha convertido en un auténtico valor añadido para las empresas organizadores de eventos.
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